Ninguna historia nace de la nada. Detrás de cada mundo inventado hay libros leídos, series vistas, lugares visitados y experiencias que se quedan dando vueltas hasta que encuentran su forma en la página.
En este artículo te cuento algunas de las fuentes que alimentan mis historias y, en especial, el universo de Calistrom.
Los grandes de la fantasía
Tolkien me enseñó que un mundo de fantasía se siente real cuando tiene historia: ruinas, leyendas, lenguas y heridas antiguas que los personajes heredan sin haberlas causado. Brandon Sanderson me mostró que la magia puede tener reglas claras y que esas reglas pueden ser el motor de la trama.
Si quieres empezar con ellos, te dejé dos guías en el blog: el orden de lectura de la Tierra Media y el orden de lectura del Cosmere.
El anime
El anime tiene algo que admiro mucho: no le teme a las emociones grandes ni a las preguntas difíciles. Historias como Fullmetal Alchemist o Frieren hablan de pérdida, de tiempo y del precio de las decisiones, y lo hacen dentro de mundos llenos de magia.
La medicina
Soy médico de profesión, y eso se cuela en lo que escribo. La medicina te pone frente a la fragilidad del cuerpo, a los límites de lo que se puede hacer y a decisiones que no tienen una respuesta perfecta. Esa tensión entre el poder de curar y sus límites está muy presente en Calistrom.
Colombia
Escribo fantasía desde Colombia y en español. Nuestro paisaje, nuestra historia y nuestra forma de contar también son una fuente de inspiración, aunque las historias ocurran en mundos inventados.
La pregunta de fondo
Si tuviera que resumir todo en una sola idea, sería esta: ¿hasta dónde llegarías por poder y qué estarías dispuesto a pagar? Esa pregunta atraviesa Calistrom y nace, en buena parte, de todas estas fuentes.
¿Qué libros, series o experiencias han marcado lo que lees o escribes? Me encantaría leerte en el newsletter.


